Quién soy

Mi nombre es Javier Miró, soy escritor nacido en Sevilla en 1981. Escribo fantasía y ciencia ficción y he publicado dos novelas, La Armadura de la Luz (Minotauro, 2017) y Rebelión 20.06.19 (Triskel Ediciones, 2014), cada una de ellas perteneciente, respectivamente, a uno y otro género. Además de escribir, me dedico a asesorar a escritores a través de Autorquía, la agencia editorial y literaria que dirijo. También soy el fundador y director de la web especializada en literatura independiente Libros Prohibidos. Me considero lector por encima de todas las cosas y me gusta pensar que con mi trabajo estoy ayudando a los demás a conseguir sus objetivos.

Con esta presentación ya puedes hacerte una idea de quién soy. Si deseas saber un poco más, a continuación dejo una biografía algo más elaborada.

Biografía

Nací a principios de 2013, a los treinta y dos años, en la ciudad de Melbourne, Australia. Entiendo la problemática de semejante afirmación. Por un lado, se contradice (y mucho) con lo que dije en el primer párrafo. Por otro, entra en conflicto con mi documentación y con la memoria de todas aquellas personas que tuvieron contacto conmigo antes de esa fecha, especialmente mi familia. Y, sin embargo, como le ocurría a Vicente Huidobro, es así cómo lo siento. Hagamos una cosa, yo dejo esto aquí, tal y como está, y en el siguiente párrafo comienzo de nuevo con los datos clásicos y oficiales sobre mi identidad, ¿de acuerdo?

De nuevo, quién soy

Nací el día de Reyes de 1981 en Sevilla, España. De Sevilla se ha dicho de todo, bueno y malo, y entre otras cosas, que es la ciudad más bonita del mundo. Pero a mí nunca me valió esa afirmación si no salía a ver el mundo y comprobarlo. Pese a esta ansia por viajar, apenas abandoné la ciudad hasta 2004, cuando me mudé temporalmente a Málaga. Como ves, tampoco llegué demasiado lejos. Regresé a Sevilla para terminar mis estudios de Historia en la universidad y no fue hasta los veintiséis años, se dice pronto, que me monté en un avión. Pese a todo, el destino (Toronto) hizo que la espera mereciera la pena.

Algo se trastocó dentro de mí al volver de ese viaje. Ya solo quería escribir, quería contar, quería desarrollar todas esas ideas que se me escapaban; estaba convencido de que aquella extraña afición que había desarrollado desde que era niño era lo único a lo que me quería dedicar. Menos de un año después, en 2008, con la idea de hacerme escritor y un borrador de una novela inconclusa en la maleta, dejé Sevilla. Desde entonces solo he vuelto de visita.

Mi destino era Madrid, ciudad por la que había sentido un flechazo años atrás. A los pocos meses de llegar, ya en 2009, terminé Rebelión 20.06.19, la que sería mi primera novela. Todavía tardaría cuatro años en verla corregida y publicada, pero, claro, yo no había nacido todavía. Cómo saberlo.

Pese a que mi idilio con Madrid no decayó, y que allí viví unas experiencias maravillosas, las cosas no terminaron de salir como esperaba. Escribí otra novela (La cacería) que también traté de mover por un mundo editorial que, por aquel entonces, era extraño para mí. Por descontado que no tuve éxito ni con esta novela ni con Rebelión. Y mientras metía una y otra en un cajón, la vida iba desfilando ante mis ojos, el amor que yo buscaba se me resistía y, para colmo, me ocurrió lo peor que le puede pasar a alguien como yo: un trabajo fijo. Catorce pagas, bonificaciones trimestrales, ofertas especiales para empleados. Un despropósito. Tras casi dos años de vida corporativa, no cabía duda: tenía que finiquitar aquello como fuese.

Me despedí de Madrid y de España a mediados de 2012. Mi destino era Sydney, Australia. Todavía hoy no sé por qué. Sydney y yo nos llevamos mal desde el principio. Éramos como un matrimonio de personas enfurruñadas que llevan décadas sin soportarse. Y, claro, siendo ella una ciudad monstruosa (en múltiples aspectos) y yo nada más que un español desorientado en la otra punta del mundo, salí perdiendo. De modo que, en febrero de 2013, aterricé en Melbourne, la hermana lista de Sydney, la única que lee y lleva gafas de la familia. Y allí sí que me enamoré. Esto coincidió con mi nacimiento, a los treinta y dos años, lo que nos lleva al comienzo. ¿Seguimos?

De 2013 en adelante

Una vez ya venido al mundo, con el corazón palpitando al ritmo que más me gustaba y la ilusión intacta, por fin corregí y publiqué Rebelión 20.06.19. En realidad, la autopubliqué en esa cosa conocida como Amazon. Casi un año después, la buena gente de Triskel Ediciones quiso apostar por ella y, tras revisarla de nuevo, la publicaron con su sello. Todavía estaba por llegar una segunda edición de esta novela, la que tantos quebraderos de cabeza me ha dado y la que nunca consideraré terminada.

Antes de todo eso, con las ideas más claras que nunca (estaba recién nacido, recuerda) y con un plan en mente que todavía sigo, regresé a España. Recién aterrizado en Madrid fundé Libros Prohibidos, que empezó como blog y ya va para revista online, y me puse manos a la obra con un libro que sabía que conseguiría publicar: La Armadura de la Luz.

Por aquel entonces, gracias a la actividad de Libros Prohibidos y a mi creciente experiencia, comencé a ayudar a escritores noveles que se autopublicaban. Mis conocimientos del mercado editorial no paraban de crecer, así como mis habilidades en redes sociales, y fui conociendo a multitud de gente interesante que ahora considero mi amiga. Sin darme cuenta, me estaba convirtiendo en un experto en el campo de la escritura y la autoedición. Estos conocimientos cristalizaron con la fundación de Autorquía en 2015, empresa que me da el sustento y me permite dedicarme únicamente al mundo de la literatura.

En 2015 también terminé de reescribir La cacería (la cual tengo guardada para la oportunidad adecuada) y me casé con el amor de mi vida (y su perrito, claro). Otra cosa ocurrió justo antes de que ese 2015 finalizase: tras muchos meses de paciente espera, por fin encontré el resquicio para acordar la publicación de La Armadura de la Luz, y además con una de mis editoriales favoritas de toda la vida: Minotauro.

En 2016 mi crecimiento profesional no se detuvo, aumentando la nómina de contactos y afianzando mis conocimientos del mercado editorial. De ahí viene la publicación del Manual de autopublicación de Autorquía, proyecto que planifiqué, coordiné y del que soy co-autor.

Casi se me olvida; también me vine a vivir a Viena, ciudad donde resido en la actualidad y donde no me está importando imaginar el futuro. Veremos.

Y hasta aquí lo más interesante que me ha ocurrido, lo que espero que responda la dichosa pregunta de quién soy. También espero seguir actualizando esta página muchos años más con novedades y proyectos venideros. ¡Estad atentos!

Proudly powered by WordPress | Theme: Baskerville 2 by Anders Noren.

Up ↑